martes, 15 de julio de 2008

Recuerdo 3

-"Dime Samael... ¿Sabes lo que es el mutualismo simbiótico?"


No había estudiado mucha biología, pero si sabía lo que era, así que contesté:

-"Si pero,¿Por que lo preguntas?" Dije, sin saber muy bien que respuesta esperar.

-"Tengo algo que proponerte..." Me dijo sin dudar un ápice en sus palabras.

La persona que tenía ante mí, llevaba gafas, el pelo corto, y me sacaba dos cabezas de altura, eso le daba un aire interesante, nunca pensé que pasaría por su cabeza lo que estaba a punto de pedirme, era de constitución delgada, pelo negro, unos ojos azules que brillaban de forma espeluznante al reflejo de la luz de las pocas farolas que iluminaban el callejón del barrio en el que nos encontrábamos, por increíble que parezca, sentí que ese ser humano, tenía algo en común conmigo; no conocía su pasado, solo sabía de el su nombre, pero algo desató en mi la curiosidad, suelo ser paciente, hasta que algo me interesa, en ese momento me impaciento, y no pienso lo que hago, y este tipo, empezó a interesarme.

No solo no se asustó al verme si no que sonrió, no le tembló la voz en ningún momento de nuestra conversación, pero joder, calificar lo que había hecho como obra de arte, eso fue el sumun, sabía que algo nos unía, no estaría en este sitio de no ser por esto, este cerdo no tenía amigos, así que entre comida y copa, se paboneaba de su gran poder dentro de la escuela en la que era profesor, Dios, ojala te hubiese puesto las manos encima antes maldita bola de sebo endogámica, pero volvamos a los hechos que cambiaron mi vida de ese día en adelante, y mucho me temo que la de mi amigo Azrael también.

-"Soy todo oídos." Las palabras como tantas otras veces salían solas de mi boca.

-"Pasaremos a ser uno, veo por lo que has hecho hoy que tienes objetivos parecidos a los míos," En ese momento, el no sabía hasta que punto."así que es de lógica pensar, que juntos, seremos más..."

-"...¿Eficaces?" Fue lo primero que se me pasó por la cabeza.

-"Si, exacto, tienes una mente rapida, bueno es saberlo."

-"Me habian hecho muchas proposiciones, muchas de ellas indecentes, pero nunca una tanto como la tuya...lo más peligroso..."

-"¿No te parece buena idea?" Interrumpió mientras pensaba en el final de la frase.




-"Lo más peligroso...es que me gusta." y con una sonrisa di por cerrada la alianza.

lunes, 14 de julio de 2008

Recuerdo 2

La verdad es que ver aquella escena me provocó en un segundo un millar de pensamientos que se iban entrelazando en mi cabeza.

Sinceramente, mi vida nunca fue nada agradable. Cuando era pequeño me pasaba los días intentando pasar desapercibido. Durante mi infancia me empecé a dar cuenta, de que el mundo estaba podrido. La crueldad de unos inocentes niños me hizo cambiar. Me hizo pensar en que el mundo en el que nos consumíamos necesitaba un lavado de cara.

Conforme iba creciendo lo iba viendo más y más claro. Veía como cada dos por tres se formaban manifestaciones. La última por la muerte de un niño. De nuevo, lo que en un principio era para protestar y honrar la muerte de aquel pobre chico, no se utilizó más que para dar rienda suelta a la violencia.

Ahora me encontraba allí, delante de aquel tipo tan extraño y de su víctima. Pero aquella violencia no me pareció nada desagradable.

Miré al cadáver que yacía en el suelo y mi mente solo llegó a una única conclusión. Mi destino era encontrarme con aquel muchacho. Os preguntareis por qué, y os diré la razón.

Aquella bola de sebo que ahora se pudría en el infierno no era otro que uno de los profesores del instituto de donde acababa de graduarme. El señor Barricat era su nombre. El gordo, armándose de su figura autoritaria dentro de la jerarquía del colegio, daba clases "particulares" a algunas alumnas suyas...

Asqueroso pederasta pervertido...

Nunca nadie se atrevió a decir la verdad. Llevarle la contraria a aquel despojo conllevaba ciertos peligros. Pero yo ya no estaba en el colegio. Decidí darle su justo castigo.

No me hizo falta investigar mucho para saber que hasta su propia familia lo odiaba, y que todo el dinero que ganaba se lo gastaba en aumentar su desagradable obesidad mórbida. Una de sus costumbres para desempeñar tan desagradable tarea, era que todos los días a las 8 en punto acudía a una de los muchas cafeterías del Barrio Gótico. Sus sinuosas calles me ayudarían en mi labor...o al menos eso planeé para darle "caza".

Pero al parecer alguien se me adelantó.

Al momento una idea adquirió forma en mi mente. Mi mayor meta para alcanzar en mi vida era limpiar de basura la superficie del mundo, y aquel salvaje individuo me podría ser de gran ayuda.

Sin dejar pasar un segundo más y manteniendo la sonrisa que me provocaba el haber hallado mi nueva arma, le tendí la mano.

-Buenas noches.

-Buenas...- Me respondió como alguien que saluda a un vecino.

-Me gustaría conocer el nombre de aquel que ha creado tan maravillosa...-volví a mirar el cuerpo para buscar las palabras adecuadas que describieran el espectáculo que la carne, el hueso y la sangre me ofrecían.- ...obra de arte.

-Me llamo Samael.- Dijo sin dudar, mientras alargaba su brazo bañado en sangre para estrechar mi mano, aparentemente agradecido por mi descripción de su acto.

-Un buen nombre arcángel malvado, el mio es Azrael. Mucho gusto en conocerte.- La sangre de sus manos aun estaba caliente al contacto.

-El tuyo tampoco está mal, ángel de la muerte. - Me sorprendió su conocimiento, pero asentí complacido.






-Dime Samael... ¿Sabes lo que es el mutualismo simbiótico?

viernes, 11 de julio de 2008

Recuerdo 1.2

Sangre, solo veía eso, esa sensación que tanto me gusta, los huesos rompiéndose, la carne abriéndose, los músculos estallando, era una sinfonía, mejor que cualquiera de Beethoven, no me miréis así, ese cerdo lo merecía, solo era un estorbo, un maldito borracho, un despojo de ser humano, no merecía la pena su vida, pues su propia familia quería su muerte, un jodido pozo sin fondo al que tenían que hechar el dinero que con todos sus esfuerzos les costaba ganar, por que el era "El cabeza de familia", mucho me temo amigo, que tu te has quedado sin cabeza para ese cuerpo seboso que habías conseguido a base de no hacer nada.


Esa noche la recuerdo muy bien, era de las más calurosas que tuvimos ese año, lo cual en parte me facilitó el trabajo, pues mi objetivo se cansaría más rápido que yo de correr, no soy de mucho pensar, prefiero hacer las cosas como se me pasan por primera vez por la cabeza, y en mi cueva a la que llamo casa de 30 metros cuadrados, se me pasó por la cabeza, rebentarle la suya con un bate de béisbol, y así fue, le seguí, hasta que se desvió por un callejón oscuro; siempre me ha resultado curioso, como las ratas y las cucarachas, con tal de huir se meten en sitios de los que inconscientemente saben, que no podrán salir, y por grande que sea la rata, todas lo hacen.


Le dí alcance, le pregunté si sabia por qué lo hacía, y como todos, dijo que no, si supieran lo que me enerva eso; si al menos aceptarían lo que han hecho, no sería tan drástico en mis métodos con ellos, pero parece que no aprenden, el como, al igual que el resto, no merecía la vida que los dioses le habían dado, y no es que me crea un dios para arrebatársela, todo lo contrario, es simplemente, que en la sociedad sobran muchas personas, y de vez en cuando hay que sacar la basura.


Ya estaba muerto, de la carrera mi respiración era agitada, y no prestaba mucha atención a lo que pasaba a mi alrededor, no me di cuenta de su llegada, pocas partes de mi cuerpo no estaban manchadas de sangre, así que no creo que pudieran reconocerme por el shock, pero este tío era distinto, sonreía, ni se inmutó ante lo que estaba viendo, estaba calmado, y sonriendo, y por primera vez en mi vida, un escalofrío que no conocía recorrió mi cuerpo, agarre el bate con más fuerza, por si volvía a tener que usarlo, pero no fue necesario, mi visitante me miró a los ojos, y con una sonrisa me dijo:


-Has sido muy descuidado…

jueves, 10 de julio de 2008

Recuerdo 1

Recuerdo que oía una respiración agitada al fondo del callejón. Hacía tiempo que no me acercaba a aquel barrio donde, durante tantos años paseé por ahí solo para evadirme de aquel mundo pestilente e inmundo que me rodeaba.

La noche cerrada ocultaba todo lo que en esa callejuela se encontraba. Recuerdo que aquella madrugada de julio fue una de las más calurosas de aquel verano tan…especial. La verdad es que ese fue el hecho que me hizo salir a la calle y dirigirme hacia el objetivo que me había impuesto. Poca o ninguna persona caminaba aquella noche de calor sofocante, y si por casualidad alguien decidía hacerlo, no sería alguno lo suficientemente sobrio como para recordar qué camino había seguido hasta su casa.

Cuanto más avanzaba por aquel callejón más podía oír la respiración. Aquella respiración entrecortada y ronca, que jamás olvidaré.

Ya casi había llegado al final del camino. Las frágiles farolas que hace tantos años había iluminado la calle con su esplendida luz, ahora apenas si refulgía un leve resplandor en su interior. Pero me iluminaron lo suficiente como para verlo.

Allí estaba, la silueta oscura de un muchacho levemente inclinada, cuyo torso subía y bajaba al compás de su respiración.

Estoy completamente seguro de que no oyó llegar mis pasos, pero cuando estuve lo suficientemente cerca como para sentir el olor de la sangre que le goteaba de las manos, el joven se giró y en la penumbra de la bocacalle, pude ver su rostro.

El largo cabello enmarañado enmarcaba su rostro. Un rostro salvaje, de ojos oscuros, y salpicado por el espeso líquido escarlata.

Al girarse pude vislumbrar como en su mano derecha descansaba un bate de beisbol completamente bañado en sangre, y a sus pies el cuerpo inerte de un hombre.

Pude deducir que era un hombre por su tamaño y sus ropas, y realmente porque reconocí aquel cuerpo fofo y pútrido. Aquel ser que ahora yacía, era mi objetivo.

Aun con la agitada respiración atenazándole el pecho, la expresión de su semblante era serena.

Yo estaba allí. Había visto el resultado de su brutal asesinato. Pero él no tenía miedo. Y yo tampoco. No se porqué, sonreí al ver aquel espectáculo tan maravilloso. Le miré a los ojos y le hablé.

-Has sido muy descuidado…-

Presentación

Buenas.

Bienvenidos a este blog recién creado. En este lugar de entre el inmenso universo de internet mi hermano de otra madre y yo pretendemos embarcarnos en la misteriosa historia de dos personas extrañas.
Del viaje a través de sus truculentas vidas, sumergidas en un mar de odio, resentimiento... y sangre.

No espero que muchos nos sigan durante el viaje a través del tiempo y el espacio en esta historia. Pero si espero que los que la lean queden atrapados por el embrujo de sus personajes y sus situaciones.

Nuestra historia se desarrollará en la Barcelona actual. Nosotros no somos de este lugar por lo tanto pido por favor que si nos equivocamos en algo relacionado con esa hermosa ciudad no se lo tome a mal puesto que no es nuestra intención.

Ni que decir tiene que los personajes de esta historia y sus situaciones son totalmente ficticias y que cualquier parecido con personas o hechos reales es pura coincidencia.

Sin más me despido hasta la próxima actualización que vendrá acompañada con el comienzo de la historia.

Un saludo Visitantes.